Esta página reúne los distintos modos en que acompañamos a un bróker o a una mesa institucional: desde el diagnóstico previo de los puestos hasta la calibración fina de los módulos infrarrojos y la reconstrucción 3D, pasando por el soporte durante los turnos de mercado. Cada formato responde a un punto distinto del despliegue, y conviene leerlos como etapas que se solapan, no como paquetes cerrados.
Los planes se arman según cuántos puestos haya que cubrir, qué tan expuesta esté la mesa y con qué infraestructura ya cuenta el cliente. No es un paquete cerrado: se define el alcance tras una visita técnica al piso de operaciones.
Antes de instalar cualquier módulo se revisa la ergonomía de cada estación: altura del brazo del monitor, ángulo de la cámara RGB existente, ventilación y puntos de anclaje. De ahí sale el plano de montaje y la lista de conectores USB-C disponibles. Sin este paso, la calibración posterior falla en mesas con pantallas curvas o brazos articulados cortos.
Cada persona registra su huella térmica y su reconstrucción 3D en el rango SWIR. El proceso toma entre quince y veinte minutos por turno y se repite si cambia la iluminación de la sala o la temperatura ambiente. Queda documentado qué umbral de confianza se exige para autorizar una orden de gran tamaño.
Los sensores no reemplazan el login del broker: se suman como una capa previa. Trabajamos con el equipo de sistemas del cliente para que la validación IR se dispare antes de la autenticación habitual, sin frenar la operatoria. Si el terminal no admite hooks, se define un flujo alternativo por turnos.
En despliegues grandes se instalan entre veinticinco y treinta módulos por jornada, agrupados por mesa de producto. Las incidencias más comunes son reflejos en pantallas y fatiga de conectores. El soporte acompaña cada turno hasta que la mesa completa queda operativa.
Cada rechazo de validación genera un registro con la banda IR que falló, la temperatura y el ángulo de captura. Ese material se revisa con el responsable de seguridad para distinguir un error de calibración de un intento real de suplantación con máscara de silicona.
La emisividad de la piel cambia con el tiempo y con el uso de ciertos productos. Se recomienda reverificar las firmas cada seis meses o tras cualquier cambio de mobiliario en la sala. El plan incluye la revisión periódica y el ajuste de umbrales según los datos acumulados.
Para ver cómo se combinan estas piezas en un despliegue real, revisá las soluciones por tipo de mesa o escribinos desde contacto para coordinar la visita técnica.
Cada mesa de operaciones trabaja con un volumen distinto de analistas, turnos y niveles de acceso. Estos son los tres formatos con los que desplegamos los módulos IR y la reconstrucción 3D en estaciones de trabajo, con el alcance real de cada uno.
Un módulo multiespectral montado en el brazo del monitor, calibrado contra la huella térmica del analista titular. Incluye la instalación física, el cableado USB-C, la primera captura de referencia y una revisión de umbrales a las dos semanas. Pensado para puestos con acceso a órdenes de gran tamaño o a datos de posiciones abiertas. La validación se ejecuta en cada inicio de sesión y en cada cambio de contexto crítico.
Ver alcance del formato individualEntre 20 y 60 estaciones desplegadas por turnos, con un servidor local que consolida las lecturas y compara patrones entre analistas de la misma mesa. Aquí entran la gestión de reflejos en pantallas curvas, la rotación de conectores y el registro de incidencias por jornada. Se entrega un informe de implantación con los tiempos de inactividad reales y los ajustes aplicados a cada sensor.
Revisar el método de mesa completaDespliegue escalonado en varias sedes, con calibración remota, reposición de módulos y auditoría trimestral de umbrales. El equipo de soporte revisa los casos en los que la confianza cae por debajo del nivel aceptado y decide si se recalibra, se reemplaza el sensor o se ajusta la política de acceso. Este formato exige un interlocutor técnico en cada sede y una ventana de mantenimiento acordada.
Consultar disponibilidad del programaLos tres formatos comparten el mismo hardware base y la misma lógica de validación. Lo que cambia es el volumen, el nivel de soporte y la forma en que se integran con los sistemas de control de acceso que ya existen en la sala. Si tu operación no encaja en ninguno, conviene empezar por una revisión del puesto antes de decidir el alcance.